viernes, 5 de junio de 2009

DECÁLOGO


1.-La vida no es justa. Acostúmbrate a ello.
2.-Al mundo no le importa tu autoestima. El mundo espera que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
3.-No ganaréis 3.000 euros mensuales justo después de salir de la universidad, y no serás vicepresidente de nada hasta que, con tu esfuerzo, te hayas ganado ambos logros.
4.-Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Este sí que no tendrá vocación docente ni la paciencia requerida.
5.-Dedicarse a servir cervezas o llevar pizzas no te quita dignidad. Tus abuelos lo llamaban de otra forma: Oportunidad.
6.-Si metes la pata no es culpa de tus padres ni de tus profesores, así que no lloriquees por tus errores y aprende de ellos.
7.-Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como ahora. Empezaron a serlo al pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escuchar tus quejas . Así­ que, antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.
8.-En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real NO. En la escuela te dan oportunidades para ir aprobando tus exámenes, para que tus tareas te resulten más fáciles y llevaderas. Esto no te ocurrirá¡ en la vida real.
9.-La vida real no se divide en semestres, no tendrá¡ largas vacaciones de verano, de pascua, de navidad, del patrón del colegio, puentes,etc. y pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo eso tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
10.-La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar. Y procura ser amable con los listos y chapones de la clase. Es probable que termines trabajando para uno de ellos.

A tanta evidencia, yo añadiría un consejo:

Donde quiera que ésta esté, dedicar un mínimo esfuerzo diario -por minúsculo que sea- a la búsqueda de la felicidad. Es una buen remedio para que los días no se amontonen.

5 comentarios:

Jorge dijo...

Que razón tienes.
La vida real es salvaje,no hace prisioneros, y los tiempos de estudiante son islas de tranquilidad. Lo peor es...no ser conscientes, no disfrutarlos y aprovecharlos más.
Siempre apreciamos lo que se pierde. Como alumno tuyo, éste año, gracias.
Me has enseñado algo más que derecho.

PEPE dijo...

El efecto mariposa viene a concluir que el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo. Causa y efecto enredadas dentro de la teoría del caos, de los comportamientos impredecibles, como la vida misma.

La ignorancia en sí no es mala. Es el miedo a ese desconocimiento el que puede perturbar de forma venenosa una vida. Escribí una vez algo así: sólo puede huirse de aquello que se conoce, de lo desconocido sólo cabe esconderse. Así lo entiendo.

Me alegro enormemente de haber trasladado que no sólo existe el Derecho (por muy importante que éste sea, claro)

He intentado colgar esto de tu página, pero me ha resultado imposible (¿ves el efecto de la ignorancia?)
Un saludo

Pepe

elena dijo...

¿Y yo que no estoy tan de acuerdo con el decálogo y me parece en la mayoría de los puntos un leve acto de demagogia?

Por otra parte, la atribución del decálogo a Bill Gates también me hace dudar no solo de la realidad de la autoría sino de la plausibilidad del decálogo en sí... me merecería mayor confianza un premio nobel de la paz (que no sea Berlusconi, claro)...

un saludo, Pepe, y aunque no escriba, me asomo con frecuencia al sanatorio.

lavabajillo dijo...

Pepe: No se de quien es el decalogo, ni me importa; si consigo copiarlo y pegarlo y todo eso se lo enviaré a mis hijos. El problema es que seguro procuraran atenerse a su última parte la de la busqueda de la felicidad.

lavabajillo dijo...

Por cierto gracias por tu visita a mi "lavandería". Te agradecería tambien un comentario sincero sobre la últia paranoya que se me ha ocurrido.